Probar un perfume: El protocolo experto en 10 pasos

La compra de un perfume nunca debe ser un acto impulsivo. Es una búsqueda íntima, un encuentro. Se prepara como una sesión de cata de grandes vinos. Para no saturar su olfato y tomar la decisión correcta, he aquí el protocolo detallado por Sylvaine Delacourte.
Fase 1: La preparación antes de la boutique
Todo comienza mucho antes de cruzar la puerta de la perfumería. Su estado de ánimo y su preparación física son determinantes.
1. El momento ideal: La mañana
Para elegir su perfume, hay que madrugar. Se perciben mejor los aromas por la mañana, la nariz está más fresca. En efecto, tras una noche de sueño, el sistema olfativo se ha «reiniciado». A lo largo del día, los olores ambientales (contaminación, café, comida) saturan nuestros receptores. La mañana es, por tanto, el momento en que su agudeza sensorial alcanza su punto máximo.
2. La vestimenta
Vístase con el estilo en el que se sienta más cómodo. Es el pequeño detalle que permitirá a la asesora de perfumería orientarle mejor. El perfume es la prolongación de su estilo. Si llega en ropa deportiva cuando busca un perfume para la noche, el contraste podría distorsionar las recomendaciones. Sea usted mismo.
3. La neutralidad olfativa
No se perfume antes de acudir: crearía interferencias olfativas. No se aplique leche corporal perfumada. Su piel debe ser un lienzo virgen. Una mezcla entre su antiguo perfume, una crema hidratante con aroma y la nueva prueba crearía una cacofonía olfativa imposible de valorar.
4. El truco de los tejidos
Piense en llevar consigo pequeñas piezas de tela: seda, franela o algodón que podrá hacer perfumar. Esto permite oler, «con la nariz descansada» en casa, los perfumes que no habrá conseguido probar sobre su piel.
¿Por qué? Puede haber gratas sorpresas en las notas de fondo que aparecen varias horas después. El tejido, a diferencia de la tira de papel, ofrece una percepción más cercana a la realidad de la estela olfativa.
Fase 2: La experiencia olfativa
Una vez allí, el método es crucial para no «perder la nariz».
5. La mouillette y luego la piel
Tómese su tiempo, huela primero en las tiras de prueba (las mouillettes). Si un perfume capta su atención, vaporícelo sobre su piel (en la cara interna de la muñeca). La alquimia con la epidermis es única: un perfume puede ser sublime en la tira y resultar diferente sobre su piel (o viceversa). Es la prueba de la verdad.
6. La regla de los 5 ensayos
No huela demasiados perfumes, existe riesgo de saturación. Cinco ensayos son el máximo absoluto. Más allá, el bulbo olfativo se satura y ya no distingue las sutilezas. Si necesita oler más fragancias, salga a tomar aire fresco unos minutos para «limpiar» su nariz.
7. Explorar las concentraciones
Pruebe las diferentes concentraciones. Le harán probar las versiones Eau de Toilette, pida también oler el Eau de Parfum y, si es posible, el Extracto de Perfume.
Es en esta concentración, más rica en materias nobles, donde se encuentran auténticas maravillas. Es más costoso, pero a menudo bastan unas gotas para lograr una estela excepcional.
Fase 3: La decisión y la adopción
La compra inmediata es a menudo enemiga de la buena elección. Deje que el tiempo haga su trabajo.
8. La prueba del tiempo
Salga a dar un paseo y regrese a la perfumería unas horas más tarde. Esto le dará tiempo para familiarizarse con su fragancia. Descubrirá así la evolución del perfume: las notas de salida volátiles habrán dado paso al corazón y luego al fondo. Es ese fondo el que le acompañará durante todo el día.
9. El ensayo en condiciones reales
Atrévase a pedir dosis de prueba. Cuando no sea posible, solicite que vaporicen el perfume que le ha gustado sobre un pañuelo de seda o algodón.
- La opinión de los demás: Evite pedir la opinión de una amiga, la elección de un perfume es algo personal.
- La opinión de la pareja: En cuanto al hombre de su vida, no le obligue a oler demasiadas tiras olfativas, lleve sus muestras a casa, y sobre todo póngase el perfume directamente sobre la piel y observe su reacción en la intimidad.
10. La señal que no engaña
Si recibe cumplidos, ¡no lo abandone jamás! Es la prueba definitiva de que el perfume está en armonía con su piel y su personalidad (su firma olfativa). Si le preguntan «¿Qué perfume lleva?», habrá encontrado el indicado.